Para que un gobierno sea paritario se considera que ninguno de los dos sexos tendría que tener una proporción inferior al 40% ni superior al 60%. Sin embargo, no todas las comunidades autónomas lo cumplen. En Madrid, Castilla y León y Castilla-La Mancha este supuesto no se lleva a cabo porque hay más de un 70% de hombres en Castilla y León y la Comunidad de Madrid y más de un 60% en Castilla-La Mancha.

Por otro lado, Extremadura tampoco cumple con la definición pero justamente por lo contrario. El ejecutivo extremeño es el que más porcentaje de mujeres tiene con un 70%, frente a otros menos optimistas como el de Castilla y León con tan sólo un 27,27% de consejeras.

Por partido, el gobierno liderado por el PNV es el que tiene un mayor porcentaje de mujeres con un 58,33%. Los gobiernos liderados por el Partido Socialista (ya sea en solitario o en coalición) tienen a mujeres ocupando el 50,98% de las consejerías. Y, por detrás, las comunidades lideradas por el Partido Popular tienen un 36,67% de consejeras.