Este 27 de septiembre se celebra la Huelga Mundial del Clima, una protesta a nivel mundial para exigir medidas concretas y efectivas en la lucha contra el cambio climático. Una de las reivindicaciones, que también se ha incluido entre los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030, es la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres. Más allá de las sociedades urbanas y occidentales, en las que suelen centrarse los medios de comunicación, en diferentes regiones del mundo las mujeres demuestran día a día con su trabajo cómo se adaptan a las duras exigencias del clima.

Empoderar a los jóvenes a través del conocimiento de la ganadería

Por ejemplo, en Estados Unidos, varios investigadores analizaron el papel que juegan las mujeres ganaderas en la conservación de sus pastizales, lugares donde las mujeres enfrentan "desigualdades físicas y sociales, incluidas las brechas de género" a la hora de acceder, por ejemplo, al dinero o la herencia. A través de entrevistas, pudieron comprobar que son las mujeres, en lugar de los hombres, las que "transmiten el conocimiento de la ganadería y empoderan a los jóvenes para que opten por la ganadería" en el futuro. 

Desde Naciones Unidas señalan que "las mujeres son fundamentales para lograr el progreso [a nivel social, económico y ambiental]", como se reafirmó en el acuerdo Río+20 y se trató en el Acuerdo de París. En este sentido, el Parlamento Europeo elaboró un informe en 2015 para analizar el impacto diferente que el cambio climático tiene en hombres y en mujeres, sobre todo en áreas con niveles socioeconómicos bajos. 

Las mujeres son las más afectadas porque son las que se encargan de los cultivos de la zona

Lejos de la Eurocámara, las fuertes lluvias e inundaciones de Benin (África) complican la agricultura de los campesinos de la zona y, en ocasiones, como consecuencia, se ven obligados a abandonar sus cultivos. Sin embargo "aunque los hombres y las mujeres son igualmente conscientes de la variabilidad climática", y es cierto que comparten ciertas estrategias a la hora de afrontar estos cambios, "sus preferencias y motivaciones del uso de la tierra varían según el género", según otro estudio

En él, sus autores resaltan que los hombres toman las decisiones pero las mujeres son las que responden de forma más activa, dinámica e innovadora a las dificultades en el día a día. ¿Por qué? Por que son ellas las que "se quedan cuidando de los cultivos para la subsistencia de los hogares". De hecho, en esta zona, el "70% de las mujeres viven en áreas rurales donde son responsables de entre el 60% y el 80% del trabajo agrícola realizado en el país y proporcionan hasta el 44% de trabajo de subsistencia familiar".

Las mujeres no sólo son las que más sufren los problemas ambientales sino que, a pesar de "tener ideas y capacidad de liderazgo para resolverlos", como apuntan los investigadores, el hecho de que haya "discriminación de género" obstaculiza a las mujeres a acceder a los puestos de liderazgo

En ese sentido, hace unos meses, la Alta Comisionada para la Agenda 2030 encargada de coordinar la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU en España, Cristina Gallach, relacionaba en una entrevista "la lucha feminista" y "la lucha por el cambio climático" como "dos caras de una misma moneda". De hecho, afirmaba que son ellas las que "sufren de una manera desproporcionada el cambio climático" y porque "movilizan proporcionalmente más energía cuando se las incorpora para frenarlo". 

La incorporación de las mujeres en las políticas ambientales avanza poco a poco 

En esa misma entrevista, Gallach afirmaba que las mujeres están "más concienciadas sobre el cambio climático que los hombres". Justamente una de las conclusiones de esta investigación, cuyos autores afirman que "las mujeres son cada vez más proactivas en la negociación y adopción de estrategias innovadoras individuales y colectivas para enfrentar y adaptarse al cambio ambiental" pese a que "su incorporación en las políticas ambientales y de desarrollo ha avanzado poco a poco"

Otro ejemplo de esta resiliencia lo encontramos en Sonora (México), donde las mujeres son las responsables de la "producción agrícola" y, aún así, "los programas y políticas [del país] no se desarrollan para apoyar las estrategias de adaptación relacionadas con el clima y el agua con las mujeres". O en Kumaon (India), donde "las mujeres son las encargadas de la gestión del suelo y los recursos forestales" y, concretamente, el 90% de estas redes de colaboración están administradas por mujeres. 

Lo mismo ocurre en Suecia. Los autores de esta investigación han analizado las diferentes contribuciones de hombres y mujeres en la cría de renos de este país y han observado que "el pastoreo de renos parece ser una industria dominada por los hombres". Sin embargo, con su trabajo, han demostrado que una mayor educación formal entre las mujeres sugiere que podrían ser más influyentes en las instituciones que afectan a la cría de renos, lo que ayudaría a "cambiar la dinámica de poder en las comunidades de pastores de renos y hacer que las mujeres fueran más visibles". 

Mujeres de diferentes continentes pero con un denominador común: sin ellas las comunidades y la lucha contra la crisis climática se tambalearía.