No es ninguna una broma, disponer de retretes es un tema muy serio. En el mundo, más de la mitad de la población carece de un servicio de saneamiento seguro, según la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Las consecuencias de esto también son muy serias: cada año mueren alrededor de 297.000 niños menores de cinco años por falta de unos servicios de saneamiento adecuados. La mayoría son debido a diarreas causadas por "la falta de higiene o el agua potable insalubre", continúa la ONU.  

Para crear conciencia sobre ello, cada 19 de noviembre, la ONU celebra el Día Mundial del Retrete. Una fecha marcada en el calendario para recordar la necesidad de adoptar medidas que cambien esta situación.

Alberto Guijarro Lomeña, especialista en agua y saneamiento de la ONG ONGAWA, explica a Maldita Ciencia que el Día Mundial del Retrete "se celebra desde 2013 para visibilizar la necesidad de avanzar hacia un acceso adecuado al saneamiento a nivel global". Entendiendo por saneamiento "todo el proceso de recogida, transporte, tratamiento, eliminación o reutilización de excrementos humanos y la correspondiente promoción de la higiene".

Aunque la falta de saneamientos afecta a cualquier colectivo, los niños y niñas son los más vulnerables. Desde UNICEF explican que "estar cerca de excrementos humanos expone a los niños a contraer enfermedades infecciosas que les impiden absorber los nutrientes de los alimentos, lo que puede llegar a ser letal". "Recordemos que la desnutrición está detrás de casi la mitad de las muertes infantiles", recuerdan.

Además, muchos niños faltan sistemáticamente a la escuela por problemas de salud causados por servicios de saneamiento deficientes en las escuelas.

Pero la falta de un saneamiento adecuado es "particularmente grave en el caso de las mujeres y las niñas", advierte el relator especial de la ONU en una declaración publicada originalmente por la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (ACNUDH). Ellas son más vulnerables "por su higiene durante la menstruación". De hecho, "las mujeres y las niñas corren mayor riesgo de convertirse en víctimas de violencia de género, incluida la violación, dentro y fuera de los baños y las instalaciones de saneamiento, especialmente en los espacios públicos y compartidos", continúa el organismo.

En este sentido, hay varios informes que inciden en la misma idea: "un servicio de saneamiento deficiente tiene un impacto significativo en la seguridad, el bienestar y las perspectivas educativas de la mujer". Concretamente, el estudio Can't Wait, realizado por la organización Water Aid, muestra que "la falta de acceso de las niñas a un inodoro limpio y seguro, especialmente durante la menstruación, perpetúa el riesgo, la vergüenza y el miedo".

El análisis de Water Aid refleja que cuando las mujeres y las niñas no tienen un acceso a un lugar seguro en el que hacer sus necesidades y preservar algo de intimidad, "realizan largas caminatas a menudo por la noche". Un hecho que puede aumentar "el riesgo de acoso, violencia sexual o incluso violación"

Este otro informe, publicado por la ONU, también señala que "los inodoros compartidos, abarrotados, mal administrados pueden aumentar la exposición a riesgos para la salud especialmente en las mujeres y las niñas".

La ONU añade que la falta de saneamiento adecuado "puede exponer a grupos vulnerables, especialmente mujeres y niñas, a violencia psicológica, física y sexual". Esta amenaza puede causar "estrés psicosocial" en las mujeres y niñas a la hora de aventurarse a usar los baños fuera de casa.

Además, el informe de la ONU especifica que hay determinados riesgos que son específicos para las mujeres. Por ejemplo, las infecciones que se producen por una falta de saneamientos adecuados en las mujeres "aumentan el riesgo de muerte materna"; y el hecho de retrasar el momento de hacer pis "puede conllevar infecciones en el tracto urinario, que a su vez puede conducir a un aborto espontáneo o anemia".

Y no son los únicos. Según la ONU, el hecho de no poder acceder a un inodoro, ya sea en casa, en la escuela o en el trabajo, dificulta la higiene de las mujeres y las niñas con la menstruación. Un hándicap que puede ser crucial para que una mujer decida no buscar empleo, "lo que refuerza el reducido acceso de la mujer en la participación laboral", tal y como concluye este organismo.

* Esta pieza se ha actualizado el 20/11/2020 para añadir más contexto y documentación a los argumentos que se planteaban.