Beatriz. Lola. Lourdes. Carmen. Laura. Cristina. Susana. Sonia. Estos son sólo algunos de los nombres de las 1.000 mujeres que han sido asesinadas a manos de sus parejas o exparejas entre enero de 2003 -año en que empezaron a contabilizarse estos asesinatos- y abril de 2019. El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) ha publicado el mayor informe estadístico sobre violencia de género hasta la fecha: un análisis de los casos de las 1.000 mujeres asesinadas por violencia de género durante estos 16 años. De media, ha habido 61,3 mujeres asesinadas al año, lo que supone que, cada semana, una mujer ha sido asesinada por su pareja o expareja y sólo una de cada cuatro mujeres (26,1%) había presentado una denuncia previamente

Desde el año 2003 hasta el 2018, de media, 61,3 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas. Aunque la cifra cambia si nos fijamos en los primeros ocho años y en los ocho últimos: aumenta hasta las 68,3 mujeres, al principio de la serie, del 2003 al 2010, y disminuye hasta las 54,4, del 2011 al 2018. De hecho, el año más trágico hasta la fecha ha sido el 2008, con 76 mujeres víctimas mortales. En la parte inferior de la tabla, el año en el que se han registrado menos crímenes por violencia de género ha sido el 2016, con 49 casos

En todas las provincias y ciudades autónomas se perpetraron, al menos, dos asesinatos por violencia de género en estos 16 años. Aunque si nos fijamos en las capitales de provincia, hay algunas como Cádiz, Gipuzkoa, Huesca, Palencia, Segovia y Toledo, donde no se ha registrado ningún asesinato.

Julio y enero son los meses que registran mayor número de asesinatos y el domingo es el día de la semana que más crímenes por violencia de género se cometen

El análisis realizado por el CGPJ también destaca que los meses de julio y enero son los que registran un mayor número de asesinatos por violencia de género. Y si distribuimos los casos por días de la semana, el domingo -con 172 casos- es el día en el que más crímenes por violencia de género se han cometido a diferencia del jueves -con 126-, el día con menor incidencia. 

Aunque en estos 16 años hay excepciones: el mes de diciembre del año 2009 se registró el mayor número de crímenes concentrados en un sólo mes: un total de 11 asesinatos por violencia de género. En cambio, enero de ese mismo año fue el único mes en el que no se registró ningún asesinato de este tipo. 

Sólo una de cada cuatro mujeres asesinadas había denunciado previamente a su agresor

Los datos muestran que la mayoría de mujeres asesinadas no denunciaron. El informe del CGPJ recoge que sólo en 261 casos de los 1.000 analizados, existe constancia de denuncia previa de la víctima. Es decir, sólo una de cada cuatro mujeres denunció (26,1%). Por lo tanto, el 73,9% de las mujeres asesinadas a manos de sus parejas o exparejas no había presentado previamente ninguna denuncia contra su agresor. La presidenta del Observatorio contra la Violencia de Género, Ángeles Carmona, explica en la introducción del análisis que "el temor a una agresión mayor es en gran medida la causa del silencio de la víctima o de la interposición tardía de la denuncia".

En este sentido, según un estudio realizado por la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género en 2017, el tiempo que tardan las víctimas de violencia de género en verbalizar o denunciar su situación es de ocho años y ocho meses de media.

El 75% de los asesinatos se produjeron en el interior de un domicilio 

El estudio estadístico de los 1.000 asesinatos de violencia de género confirma que la convivencia con el agresor es uno de los factores que incrementa el riesgo para la vida de las víctimas. En estos 16 años, un total de 605 mujeres asesinadas (lo que supone el 60,5% del total) vivía con sus agresores en el momento de su muerte. Es más, como continúa el informe, "son frecuentes los casos" en los que se mantiene la convivencia aún después de la formalización del divorcio o separación legal. Por ello, el 75% de los crímenes ejecutados se produjeron en un domicilio (en el que se incluye el domicilio común, el de las víctimas, el de los agresores o el de los padres de la víctima). 

Casi la mitad de las mujeres asesinadas tenían una edad comprendida entre los 26 y los 45 años. De hecho, la edad media de las víctimas fue de 42,2 años, cuatro años menos que el promedio de edad de los agresores (46,3). La víctima más joven tenía 13 años cuando fue asesinada y la más mayor, 95; en el caso de los agresores, el más joven tenía 16 años cuando cometió el delito y el más mayor, también 95. 

Otros datos que analiza este estudio es que el 75,2% de las mujeres que fallecieron víctimas de violencia de género, entre 2003 y abril de 2019, era madre. Por ello, la violencia de género en este tiempo ha dejado huérfanos a 1.494 hijos, de los cuales 765 eran -en el momento del asesinato- menores. Por nacionalidad, el 65,5% de las víctimas y el 66,4% de los agresores eran españoles; y el arma blanca fue el instrumento más utilizado: se empleó en la mitad de los asesinatos registrados.

Además, el informe incluye un apartado con las respuestas de los agresores: un 21% de ellos se suicidó y un 11% lo intentó. De hecho, también recoge otros datos como la edad promedio con la que se suicidaron (49,7 años), la relación más frecuente con sus víctimas (matrimonio) y la nacionalidad (española). Aunque casi la mitad de los agresores (46,4%) es detenido tras cometer el delito, el 21,2% se entrega y sólo un 0,4% ha huido. 

La cifra de las 1.000 mujeres asesinadas, incluidas en este informe, recoge sólo los casos  ocurridos en el ámbito de la pareja o expareja. Es decir, lo que se considera violencia de género, tal y como estipula la Ley de Violencia de Género. Pero deja fuera cualquier otra forma de asesinato machista -como el caso de Diana Quer, Marta del Castillo o Laura Luelmo– que no se incluye en el recuento oficial de víctimas por violencia de género realizado por el Ministerio de Igualdad y recogido en el informe del CGPJ.